Sigan pidiendo transformación del corazón. Así, un corazón purificado
ilumina el alma, y los ojos son el reflejo del alma. Somos como vasijas de barro
en las manos de Dios. Él te ha creado, y sigue creando maravillas para ustedes.
Acaso no ven?
Mas yo les digo: imiten a su Padre que está en
los cielos, Él es el ejemplo de debemos seguir. No al dios de este mundo, que
no tiene nada para darnos, y que su amor es interesado.
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