Dios puede esconderte de los hombres, pero no de Él.
Para nacer de nuevo, Dios nos da una oportunidad.
Experiencia propia:
Para nacer de nuevo, Dios nos da una oportunidad.
Experiencia propia:
Después de darme la oportunidad de vivir cosas para arrepentirme de un pecado, y no poder hacerlo…me envió al purgatorio en la Tierra.
Allí se nos muestran en forma continua los pecados de los cuales no pudimos arrepentirnos, hasta que logramos hacerlo. Luego se nos pasa por fuego espiritual (calor sofocante), el cual prueba nuestra obra, como un tamiz.
Luego, Dios nos da la oportunidad de vivir una Nueva Vida en la Tierra, con nuestra alma más limpia y con más conocimientos; y poder disfrutar de amar o amar más, a Dios, y al prójimo como a nosotros mismos. También estarías listo/a para vivir en el cielo, si es así la voluntad de Dios, ya que allí entran las almas sin mancha.
Al maltratar o no amar a las personas, consiente o no, estamos siendo maltratadores psicológicos de Dios, porque estamos maltratando a sus Hijos.
Los pecados de la humanidad son interminables o incontables (por hechos o de corazón), por eso Dios nos envía al purgatorio, para que podamos sentir la vergüenza ante Dios. Luego el dolor, la tristeza suficiente, llorar y arrepentirnos de los pecados más importantes. Aún ahí, seguimos en permanente comunicación con Dios, no estamos solos. En el purgatorio, se nos muestran las diferentes caras que tenemos nosotros mismos, para vernos realmente como somos, y no como pensamos que somos.
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